“Me resultó buenísimo, a las tres semanas tuve que ir a cambiarlo”, “Es la mejor marca, te embaucan sin que te des cuenta” …podríamos encontrar comentarios como estos, cargados de ironía y doble sentido, en cualquier red social, ya que la gente apela a ese recurso discursivo a la hora de expresar comentarios u opiniones sobre sus experiencias.  

La ironía se basa en el principio de la contradicción, es decir, el contenido proposicional de la oración choca contra los otros contenidos de la oración o contra la realidad externa. Para entenderla es necesario que las personas involucradas en la conversación estén atentas al contexto, tanto oracional como extra oracional, en que ese enunciado irónico fue emitido porque allí estarán las claves para identificar la ironía. A quien le falte el contexto, difícilmente podrá entenderla.

 
Nuestra solución de Social Media Listening, Socialmetrix Echo, tiene dos modalidades de adjudicar sentimiento a los comentarios. Puede hacerlo a través de la clasificación automática, método de alta tecnología que garantiza un 68% de efectividad y que utiliza distintos algoritmos para evaluar la puntuación de las palabras que integran la frase, o a través de la clasificación manual que garantiza un 90% de efectividad. Este método innova dentro del mercado del Social Media Listening y es un distintivo de  nuestra marca, ya que al haber una persona por detrás que lee el mensaje en su contexto para poder adjudicar un sentimiento se consigue un valor agregado en la eficacia de la clasificación. El contexto y entorno de la frase ayudan a la persona a identificar las contradicciones que pueda haber entre el mismo contenido de la oración o entre la realidad y lo que se dice. Además, la ventaja de la clasificación manual es que puede customizarse acorde a los intereses de cada marca; lo que es positivo para algunos no tiene porqué serlo para todos.  Por eso será posible para cada cliente establecer sus criterios de clasificación manual y así poder ser más preciso en la calificación de sentimientos.
 
Un robot que solo puede entender pautas preseteadas de conjuntos de palabras que debe calificar como positivas o negativas, no tiene la capacidad de ver el vínculo que hay entre esas palabras y la realidad, y por ende no podrá entender la contradicción. Un análisis del sentimiento hecho de forma automática por un robot arrojará en algunos casos resultado imprecisos, pues se pasarán por alto muchas de estas emisiones irónicas o quizá metafóricas. En emisiones largas, de más de 140 caracteres, se hace imposible para el robot procesar la información. La mejor solución en estos casos es que haya una persona por detrás del análisis que sea capaz de interpretar este contexto y así poder asignarle al enunciado el sentimiento que le corresponde.
 
En el caso de frases con ironía o sarcasmo, claramente el algoritmo no podrá captarlos por eso es mejor destinar una parte de los comentarios, especialmente los de la marca propia, a clasificación manual.
 

Descubre cómo la experiencia humana alineada con la tecnología te ayudan a estar siempre un paso adelante de tus competidores y más cerca de tu audiencia!